El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, planteó que ante la crisis política en Nicaragua, el pueblo decida de manera libre sobre los comicios de noviembre próximo, sin encarcelar a opositores, y que en ese país, como en Colombia y Perú, los problemas se resuelvan por la vía pacífica.

«No encarcelar, que sea el pueblo el que de manera libre decida sobre las elecciones, y también una recomendación respetuosa es que, si se actúa de esa forma garantizando la libertad plena, se impide a quienes están acostumbrados a intervenir en asuntos de otros países que tengan pretextos o excusas para entrometerse», dijo el mandatario a una pregunta sobre las detenciones de opositores en el país centroamericano.

Enseguida apuntó que «ojalá que en Nicaragua, Colombia y en el Perú se resuelva todo por la vía pacífica y se constituyan gobiernos democráticos, libres, con la legalidad y la legitimidad suficiente, sean de la tendencia [ideológica] que sean».

El jefe de Estado abordó con una reseña de la diplomacia mexicana la pregunta sobre la crisis en el país centroamericano, que llevó a México y Argentina a llamar a consultas a sus embajadores en Managua.

Pero expuso también que otro enfoque de la diplomacia del país latinoamericano es la defensa de los derechos humanos.

«Sobre eso [la protección de los derechos humanos] sí podemos opinar, de manera muy respetuosa: consideramos que se deben garantizar las libertades», prosiguió para exponer la postura de su Gobierno.

Hasta la fecha han sido detenidos cuatro precandidatos de la oposición a las elecciones presidenciales de noviembre próximo en Nicaragua y excombatientes disidentes del actual Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en ese país.

El Gobierno nicaragüense esgrime que los arrestos obedecen a una investigación por presunto lavado de dinero y activos, que incluye a la Fundación Violeta Chamorro y a medios críticos que reciben fondos desde el extranjero; mientras tanto, los acusados consideran imputaciones falsas.