El Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) destinará una inversión récord superior a 52 mil millones de pesos para modernizar y expandir los 12 aeropuertos que administra en México.

Como parte de su Plan Maestro de Desarrollo 2025-2029, el grupo ampliará en más del 50% la superficie de sus terminales en promedio, con trabajos que se llevarán a cabo durante los próximos cinco años.

Principales proyectos por aeropuerto

Aeropuerto Internacional de Guadalajara

Construcción de un nuevo edificio terminal de 69 mil metros cuadrados, lo que representará un 73% de crecimiento en la infraestructura actual.

Desarrollo de un nuevo acceso vial de 6 km que conectará la terminal aérea con la avenida Adolf B. Horn.

Adquisición de 285 hectáreas para la futura expansión del aeropuerto.

Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta

Finalización del nuevo edificio terminal de 74 mil metros cuadrados, lo que supone un crecimiento del 132%, duplicando su capacidad.

Construcción de un paso elevado que enlazará el Nuevo Edificio Terminal con el bulevar de acceso principal, mejorando la fluidez del tránsito vehicular.

Aeropuerto Internacional de Tijuana

Ampliación del edificio terminal en un 47%.

Incorporación de una nueva zona de abordaje con siete posiciones adicionales en la plataforma.

Aeropuerto Internacional de Los Cabos

Expansión de la Terminal 2 en un 32%.

Ampliación del sistema vial de acceso al aeropuerto.

Impacto de la inversión en los 12 aeropuertos

50% de incremento promedio en la capacidad de las terminales.

45% de crecimiento en puntos de inspección.

25% de expansión en plataformas para aeronaves.

20% de ampliación en el campo de vuelo.

El director general de GAP, Raúl Revuelta, destacó que en 2024 los aeropuertos del grupo movilizaron más de 55 millones de pasajeros, con Guadalajara y Tijuana posicionados entre los aeropuertos más importantes del país, y La Paz, Los Cabos, Puerto Vallarta y Manzanillo como destinos clave para el turismo en México.

Cabe recordar que los aeropuertos administrados por GAP son propiedad del gobierno mexicano y operan bajo un esquema de concesión por 50 años, otorgado en 1998, como parte de un programa nacional para modernizar y mejorar la calidad y seguridad de los servicios aeroportuarios en el país.