Fue el día 31 de diciembre, cuando el ministerio público dio vista del cuerpo de un niño, de un año, calcinado y con huellas de violencia en una finca del Fraccionamiento Los Cantaros en Tlajomulco de Zúñiga.

Explicó el fiscal estatal, Gerardo Octavio Solís que la pareja abandonó su domicilio de manera inconveniente, luego de esto se encuentra el cuerpo calcinado del menor, con la autopsia se determinó que falleció por un golpe.

Las indagatorias por parte de personal de Homicidios Intencionales permitieron conocer la identidad de la madre y de su pareja.

Se procedió a solicitar una orden de aprehensión en contra de Sandra Verónica “N” y Jesús Gabriel “N”, quienes fueron ubicados en la colonia El Tintero de la capital queretana, donde se les aprendió el pasado 8 de enero de este año.

En la búsqueda de los padres del menor, dijo el fiscal estatal se supo que: “Con independencia de otros indicios encontrados en la habitación donde estuvieron los últimos días, la habitación en la que al parecer estuvieron recluidos más de un día sin salir, circunstancias como que la madre de la joven refería que había algunos problemas de violencia intrafamiliar con el sujeto (…) todo eso lo hemos concatenado a través de una fuerte argumentación lo cual nos llevó a la conclusión de que debíamos solicitar una orden de aprehensión por estos dos delitos”.

Ambos fueron puestos a disposición del Juez de Control y Oralidad quien en audiencia inicial y desahogadas las pruebas presentadas por el Ministerio Público vinculó a proceso a la mujer por parricidio mientras que a su pareja fue por homicidio calificado.

Además, se les fijó como medida cautelar 18 meses de prisión preventiva y para el cierre de investigación seis meses.