LAS VILLAS PANAMERICANAS, HUELEN A DINERO

Me platicaba mi abuela, que, hace muchos años, cuando el camión de pasajeros iba llegando a La Piedad, centro de producción porcícola, los viajeros se llevaban un pañuelo a la nariz, para soportar el hedor de los cerdos, y que un señor, que al parecer no le afectaba...